Suicidios

Muy lamentablemente, por estos días, se han dado una serie de suicidios en el pago, en su mayoría son todos jóvenes. Una serie de sucesos muy tristes que conmocionan a la gente.

Cerca de las 11 de la mañana, una de las FM que escucho habitualmente daba la noticia de otro caso, otro joven había decidido terminar con su vida, fue su padre el que lo encontró. Otra tragedia y otro golpe para la gente de esta sufrida Provincia.

El locutor de la FM en un intento de explicar lo que está pasando señalaba que los jóvenes no están debidamente atendidos en su propia casa, señalaba la necesidad de prestar más atención a los jóvenes en relación a los problemas en el seno de la familia. Los problemas en la familia tienen un fuerte acento en lo económico y en lo laboral.

Casualmente ayer, en una reunión familiar, surgió el tema del futuro laboral de los chicos, alguien textualmente dijo «que duro debe ser para los chicos que después de quemarse estudiando una carrera durante seis años, sólo consiga trabajo de acomodador en uno de esos grandes supermercados o termine en la administración pública».

Una realidad desde hace ya mucho tiempo en esta castigada provincia, no hay prácticamente buenas oportunidades para la juventud. La gran mayoría, tristemente, sólo tiene como horizonte que algún político le consiga entrar a «trabajar» en la administración pública. Esto no es resultado de lo que ha pasado en estos años, es una tendencia que lleva décadas y décadas de malas políticas.

De todos aquellos que no quieren resignarse, que desean progresar en la profesión que han elegido, la gran mayoría no lo puede hacer, termina con el carguito público y algo más por ahí, según corren los tiempos y quien gobierna. 

Otros, toman la triste decisión de emigrar, se van a otras plazas en otras provincias y con mucho esfuerzo se abren camino hacia el cumplimiento de sus metas personales. Algunos, en esa línea, se van del País.

Emigran a tierras lejanas, muy poquitos logran trabajar y desarrollarse en la profesión que han estudiado, la mayoría consigue otro tipos de trabajos y con esfuerzo en distintas escalas alcanzan posiciones muy superiores a las que podrían alcanzar aquí, en su pago.

Es muy conocido el dicho «hay más santiagueños fuera de Santiago, que en el mismo Santiago». Es una realidad. Todos tenemos a alguien lejos, que sólo vemos cuando podemos ir a verlo o cuando ellos vienen, ya que han hecho su vida en lejanas tierras, lejos de la familia y el entrono que lo vio crecer.

Esto que estoy escribiendo y me recuerda al post de los reflejos, en cuanto a:
  • La falta de oportunidad de sus ciudadanos; el alto nivel de desempleo, en especial de los jóvenes; educación desconectada con la economía del país.
  • una baja tasa de creatividad científica y empresarial que resulta en poca innovación y poca creación de empleo, sueldos miserables debidos a la falta de nuevas empresas y falta de inversión de las viejas.
Podríamos seguir marcando detalles de nuestra triste y pobre realidad, pero me da la sensación de echar más leña al fuego y esa no es la intención de este post. 
Gente, debemos mejorar como sociedad, no estamos haciendo bien las cosas, el camino por el que vamos no nos lleva a buen destino, hace falta un cambio. 
Es necesario mejorar la expectativa a nuestros jóvenes, y esto no se logra delegando todo a los políticos que nos gobiernan, esto se logra mejorando nuestra de sociedad en todos los aspectos que sean necesarios.

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